miércoles, 20 de mayo 2026 Actualidad y Reportajes

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Qué ver en Lugo: la ciudad romana que es tendencia por su gastronomía gratuita y su muralla infinita

Lugo, Ciudad en España
Lugo, Ciudad en España
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Seguro que te ha pasado. Planeas una escapada a Galicia y tu mente se va directa a las catedrales de Santiago o a las playas de las Rías Baixas.

Es el error más común del viajero moderno. Mientras todos se pelean por un hueco en la plaza del Obradoiro, existe un refugio romano donde el tiempo parece haberse detenido (y donde comer sale prácticamente gratis).

La joya de la corona: Una muralla que se camina

Hablemos claro: no has visto nada igual. La Muralla Romana de Lugo no es solo un monumento; es el corazón palpitante de la ciudad.

Es la única en el mundo que conserva su perímetro completo. Son más de dos kilómetros de historia que puedes recorrer por arriba. Sí, has leído bien.

Caminar por el adarve al atardecer es una experiencia religiosa. (A nosotras nos dejó sin palabras la luz que baña las piedras de granito). Es el lugar perfecto para el slow travel que tanto buscamos ahora.

Tip de experta: No subas por la primera escalera que veas. Busca la rampa cerca de la Catedral de Santa María para una subida más cómoda y las mejores vistas al casco histórico.

El secreto del «tapeo» que tu bolsillo va a amar

Si hay algo que define a Lugo es su lema: «Y para comer, Lugo». Pero no es solo una frase de marketing de la Xunta de Galicia.

Aquí el concepto de tapa gratis se eleva a la categoría de arte. Pides una caña o un vino de la Ribeira Sacra y, de repente, aparece un plato de pulpo, oreja o tortilla ante ti.

Las zonas de Rúa Nova y la Praza do Campo son el epicentro de esta dopamina gastronómica. Es casi imposible gastar mucho dinero aquí si sabes moverte por los locales adecuados.

Nuestro radar de tendencias apunta a que este modelo de hostelería está atrayendo a nómadas digitales que buscan calidad de vida sin los precios de Madrid o Barcelona.

Catedral de Santa María: El brillo que no esperabas

A veces queda eclipsada por su hermana mayor en Compostela, pero la Catedral de Lugo tiene algo que las demás envidian: el privilegio de la exposición permanente del Santísimo Sacramento.

Esto hace que el altar siempre esté iluminado, creando una atmósfera mística que te obliga a bajar el ritmo. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se nota en cada rincón.

Fíjate bien en las capillas laterales. La mezcla de románico, gótico y barroco es un festín visual para los amantes de la arquitectura que buscan contenido auténtico para sus redes.

Termas Romanas: El spa de hace dos mil años

No puedes irte de la ciudad sin bajar al río Miño. Allí te esperan las Termas Romanas, situadas dentro del Hotel Balneario.

Es fascinante pensar que hace 2.000 años, los ciudadanos de Lucus Augusti ya disfrutaban de estas aguas medicinales. (Nosotras probamos el circuito y salimos como nuevas).

El entorno del río es ideal para desconectar del ruido urbano. Hay rutas de senderismo que bordean el agua y que son el complemento perfecto tras una mañana de monumentos.

Atención: Si vas en fin de semana, reserva con antelación. El turismo termal en el interior de Galicia está viviendo un boom sin precedentes y las plazas vuelan.

¿Por qué ir ahora y no esperar al verano?

Lugo está viviendo un renacimiento. Eventos como el Arde Lucus han puesto a la ciudad en el mapa internacional, pero lo mejor es visitarla en temporada baja.

La niebla matutina sobre la muralla le da un aire de misterio que desaparece con el calor de agosto. Además, los hoteles boutique del centro tienen ahora precios que parecen de otra época.

Es el destino inteligente. Es esa ciudad que le recomiendas a tu mejor amiga cuando te dice que necesita «desaparecer unos días» sin gastar los ahorros del mes.

¿Sabías que Lugo también es el punto de partida de una de las variantes más bonitas del Camino Primitivo? Muchos peregrinos eligen empezar aquí para evitar las aglomeraciones del Camino Francés.

¿Vale la pena?

Rotundamente, sí. Lugo es la resistencia frente al turismo de masas. Es auténtica, es barata y es estéticamente impecable.

Si buscas ese «secreto» que contar en la próxima cena con amigos, este es tu sitio. Pero date prisa, porque el algoritmo ya está empezando a mostrar estas fotos a todo el mundo.

Al final, viajar no es solo tachar destinos en un mapa, es encontrar lugares que te hacen sentir que has descubierto algo único. Y Lugo, querida, tiene ese «algo» de sobra.

¿Te vienes a dar una vuelta por la muralla o vas a esperar a que te lo cuenten por TikTok?