Si estás planeando una escapada a la vertiente salmantina del Sistema Central, explorar los pueblos bonitos cerca de candelario es la mejor forma de multiplicar el encanto de tu viaje.
A más de 1.100 metros de altitud, entre los bosques de castaños de la Sierra de Béjar y los valles frondosos del Ambroz o la Sierra de Francia, esta comarca alberga rincones donde el agua y la piedra conviven en perfecta armonía.
Dejar la calma de las batipuertas y las tradicionales regaderas de Candelario durante unas horas para recorrer fortalezas medievales o juderías centenarias es una delicia.
Cada trazado por carreteras como la A-66 o la pintoresca SA-220 regala postales donde los tejados de teja árabe recortan las cumbres atlánticas. Organizar excursiones de un día resulta de lo más sencillo cuando se conocen las distancias reales y los accesos adecuados.
Si quieres saber qué ver cerca de Candelario para exprimir cada jornada en coche, guarda esta selección trazada directamente sobre el terreno. Aquí tienes los destinos con más alma de Salamanca y el norte de Cáceres.
1. Béjar: murallas medievales y el señorío de los duques
Apenas 4 kilómetros separan Candelario del centro urbano de Béjar por la carretera DSA-180. Su casco histórico se alza de forma imponente sobre un meandro del río Cuerpo de Hombre, custodiado por el Palacio de los Duques de Béjar y su muralla del siglo XII. Además, a las afueras se halla El Bosque, una villa renacentista creada en 1567 que constituye uno de los escasos jardines italianos conservados en España.
Consejo de experta: Si visitas Béjar a la hora del almuerzo, pide un calderillo bejarano tradicional en el casco antiguo; este guiso de ternera y patatas reconforta cualquier día fresco de montaña.
2. Baños de Montemayor: aguas termales en la frontera extremeña
Cruzando la linde provincial hacia Cáceres a solo 14 kilómetros por la N-630, Baños de Montemayor debe su fama a las termas romanas sobre las que se levanta su histórico balneario. Caminar por el trazado de la antigua Vía de la Plata permite oler el vapor de sus manantiales mineromedicinales a más de 43 grados de temperatura. Es una parada idónea para desconectar entre paseos arbolados y casonas de piedra.
3. Montemayor del Río: el castillo de San Vicente entre castañares
A unos 18 kilómetros de tu punto de origen por la carretera DSA-280 aparece Montemayor del Río, asentado en un promontorio sobre el río Sangusín. Esta villa medieval conserva el majestuoso Castillo de San Vicente, totalmente restaurado y visitable. Sus vecinos mantienen viva la tradición de la artesanía del castaño, moldeando varas para tejer cestos artesanales mientras las calles huelen a humo de leña.
4. Hervás: la judería mejor conservada del Valle del Ambroz
Siguiendo la A-66 hacia el sur durante 25 kilómetros alcanzamos Hervás, ubicado en el féretro frondoso del Valle del Ambroz. Su barrio judío, declarado Conjunto Histórico-Artístico, presenta un entramado de adobe, piedra y madera de castaño que parece detenido en el tiempo.

La Travesía del Morral, con apenas medio metro de anchura, invita a perderse hasta desembocar en el puente medieval sobre el río Ambroz.
Dato práctico de transporte: Aunque las carreteras de montaña están bien asfaltadas, en los meses invernales conviene consultar la previsión por si la nieve hace acto de presencia en los puertos serranos.
5. Miranda del Castañar: murallas intactas y aroma feudal
Poniendo rumbo hacia la Sierra de Francia a 38 kilómetros por la carretera panorámica SA-220, Miranda del Castañar deslumbra por su recinto fortificado intacto. Su imponente Castillo de los Zúñiga del siglo XV domina una de las plazas de toros cuadradas más antiguas de España. Caminar por la rúa Derecha bajo escudos nobiliarios esculpidos en granito transporta de inmediato a la Castilla medieval.
6. Mogarraz: el pueblo de los rostros retratados en las fachadas
A solo 44 kilómetros por la SA-225 descubrimos Mogarraz, famoso por la obra pictórica de Florencio Maíllo. El artista inmortalizó al óleo a los antiguos vecinos sobre las fachadas de sus propias viviendas familiares, creando un museo al aire libre con más de 800 retratos. Sus casas de entramado de madera y zócalos de piedra representan a la perfección la arquitectura popular serrana.
7. San Martín del Castañar: un castillo etnográfico sobre el río Francia
Ubicado a 46 kilómetros cruzando valles de roble y castaño, San Martín del Castañar combina patrimonio y serenidad. Su castillo medieval acoge un singular Centro de Interpretación con un cementerio histórico integrado en el propio patio de armas. Tras cruzar su puente romano, la Plaza Mayor soportalada ofrece el marco idóneo para degustar unas patatas meneás con torreznos crujientes.
8. La Alberca: el corazón monumental de la Sierra de Francia
A 48 kilómetros de Candelario se halla La Alberca, el primer municipio de España declarado Monumento Histórico-Artístico en 1940. Su Plaza Mayor, repleta de balcones de madera cuajados de geranios, constituye un icono del turismo rural. Perderse por su trazado en forma de laberinto morisco revela dinteles labrados con fechas centenarias y tiendas repletas de embutidos ibéricos de bellota.
¿Cómo organizar tu ruta por los pueblos bonitos cerca de Candelario?
Estructurar los itinerarios por la comarca resulta sencillo agrupando las visitas por sectores geográficos. Para un fin de semana perfecto, dedica la primera jornada a la vertiente oriental descubriendo Béjar, Montemayor del Río y la judería de Hervás. La segunda jornada puede enfocarse hacia la Sierra de Francia, uniendo Miranda del Castañar, Mogarraz y La Alberca.
Esta franja serrana se saborea despacio, escuchando el murmullo del agua en las regaderas y conversando con los artesanos locales.
¿Por cuál de estas villas de piedra y castaño vas a empezar tu próxima escapada?





