Logroño es el corazón palpitante de La Rioja, pero su verdadera alma se esconde en los pequeños municipios que salpican su geografía. Si buscas pueblos bonitos cerca de Logroño, estás a punto de descubrir una tierra de castillos medievales, iglesias platerescas y viñedos que tiñen el paisaje de colores imposibles. La esencia riojana se degusta despacio, recorriendo cada calle empedrada.
He seleccionado para ti una ruta por esos rincones que parecen haberse detenido en el tiempo. Lugares perfectos para una escapada donde el ritmo lo marcan las campanas de las iglesias y el aroma del vino de la tierra.
1. Laguardia: el vigía medieval
Aunque técnicamente pertenece a la Rioja Alavesa, es una parada ineludible. Este pueblo amurallado se alza sobre un promontorio dominando el mar de viñedos. Pasear por sus calles subterráneas, que antiguamente servían como calados para el vino, es una experiencia única. Sus murallas del siglo XIII te transportarán directamente a la Edad Media.
2. Briones: la joya del Ebro
Considerado uno de los pueblos más bellos de España, Briones es un museo al aire libre. Sus casas señoriales de sillería y la impresionante iglesia de la Asunción definen su silueta sobre una colina que mira al río Ebro. Es el lugar perfecto para perderse sin rumbo mientras descubres casonas palaciegas de los siglos XVI y XVII.
3. Navarrete: parada jacobea
A solo 12 kilómetros de la capital, Navarrete es un punto clave en el Camino de Santiago. No puedes perderte la portada románica de su antiguo hospital, que hoy sirve como entrada al cementerio municipal. Su retablo plateresco en la iglesia parroquial es una de las piezas artísticas más valiosas de la región.
4. Sajazarra: elegancia en piedra
Este pequeño pueblo es la definición de elegancia medieval. Dominado por un castillo del siglo XV que se conserva en perfecto estado, Sajazarra parece un escenario de cuento. Sus calles están impecablemente cuidadas, rodeadas por una muralla que aún conserva parte de sus torres defensivas originales.
5. Santo Domingo de la Calzada: leyenda y devoción
Famoso por su catedral y su gallo (sí, el de la leyenda), Santo Domingo de la Calzada es un destino donde la historia se siente en cada esquina. La torre exenta y el conjunto histórico son piezas clave del patrimonio riojano. Es el lugar ideal si buscas combinar turismo cultural con la vibrante energía del Camino de Santiago.
6. Ezcaray: frescor en la sierra
Si buscas un cambio de aires, Ezcaray es tu destino. Ubicado en el valle del Oja, este pueblo combina arquitectura tradicional con un entorno natural espectacular en la Sierra de la Demanda. Sus plazas porticadas y el ambiente de montaña lo convierten en el pueblo perfecto para disfrutar de una buena gastronomía local tras una ruta de senderismo.
7. Clavijo: el pueblo de leyenda
A menos de 20 minutos de Logroño, Clavijo es famoso por su imponente castillo que se recorta sobre un cresterío rocoso. Es un enclave cargado de historia y leyendas de batallas legendarias. Las vistas desde sus miradores hacia el valle del río Iregua son, posiblemente, de las más impresionantes que encontrarás cerca de la capital.
8. Agoncillo: historia a orillas del Ebro
Aunque a menudo pasa desapercibido por su proximidad al aeropuerto, Agoncillo guarda sorpresas como el Castillo de Aguas Mansas. Esta fortaleza del siglo XIV ha sido recientemente restaurada y hoy alberga el ayuntamiento, integrando perfectamente la historia con la vida moderna del pueblo.
Tip de viajera: Muchos de estos pueblos, especialmente Briones y Laguardia, tienen bodegas subterráneas que puedes visitar. Reserva con antelación, ya que son espacios pequeños y muy demandados, especialmente durante los fines de semana de vendimia.
¿Te has decidido ya por alguno de estos pueblos para tu próxima escapada?
La verdadera magia de La Rioja no está en un solo lugar, sino en la suma de todos estos rincones que, kilómetro a kilómetro, cuentan la historia de una tierra inolvidable. ¿Cuál será tu primera parada?






