Benavente es el punto de unión natural del noroeste español, una ciudad con una historia monumental que merece mucho más que una parada técnica en el camino. Sin embargo, su verdadera magia reside en los alrededores.
Recorrer los pueblos bonitos cerca de Benavente es descubrir una Zamora profunda, donde el paisaje de campos dorados y riberas frondosas esconde pequeñas villas que parecen detenidas en el tiempo.
He preparado esta selección tras recorrer cada camino de la comarca de Los Valles. Desde enclaves de adobe hasta santuarios naturales de aves, aquí tienes los destinos que marcarán tu próxima escapada inolvidable por la meseta.
Villafáfila: el paraíso de las lagunas
Si buscas naturaleza salvaje, las Lagunas de Villafáfila son tu destino. No es un pueblo al uso, sino un complejo lagunar donde el paisaje se funde con el horizonte.
Es el lugar perfecto para observar aves, especialmente las bandadas de gansos que migran aquí cada invierno. El pueblo de Villafáfila conserva esa arquitectura de adobe tradicional que es el sello de identidad de esta zona de Zamora.
No te pierdas el centro de interpretación. Es un rincón donde el cielo se refleja en el agua y el silencio solo es interrumpido por el vuelo de las grullas.
Santa Marta de Tera y su románico legendario
A pocos kilómetros de Benavente, Santa Marta de Tera alberga una de las iglesias románicas más importantes de toda la provincia. Su famosa escultura de Santiago Peregrino es una de las representaciones más antiguas que existen. Es una parada técnica obligatoria si te apasiona la historia del Camino de Santiago y el arte medieval.
Consejo de experta: visita la iglesia al amanecer durante el equinoccio. Verás cómo la luz solar ilumina perfectamente el capitel de la escultura, un fenómeno arquitectónico cargado de misticismo.
Mombuey: el vigía del Camino
Situado estratégicamente, Mombuey destaca por su torre románica, que parece vigilar todo el valle desde la distancia. Es un pueblo pequeño donde el tiempo fluye lento, rodeado de campos de cereal. Es el lugar ideal para pasear sin rumbo y disfrutar de la paz que solo se encuentra en el corazón de Castilla y León.
San Pedro de Ceque y su arquitectura de adobe
En el corazón de la comarca de Los Valles, San Pedro de Ceque es un ejemplo perfecto de la arquitectura tradicional zamorana. Sus casas de adobe y madera reflejan la vida campesina de siglos pasados. Caminar por sus calles es ver la historia viva en sus fachadas irregulares y sus chimeneas de barro.
Bretún y el legado de los ríos
Ubicado en la cuenca del Esla, Bretún es un enclave privilegiado para los amantes del senderismo fluvial. Sus riberas ofrecen una sombra fresca en verano y un paisaje dorado en otoño. Es el destino perfecto si buscas una escapada centrada en el relax, la pesca artesanal o simplemente caminar junto al curso del agua.
Santa Colomba de las Carabias
Este pequeño pueblo conserva una iglesia que es un auténtico tesoro escondido. Santa Colomba de las Carabias destaca por su sobriedad castellana y un entorno rodeado de campos que, en verano, tiñen todo de un color oro viejo inigualable. Es un sitio para quienes buscan desconectar de verdad y huir de las masificaciones.
Alcubilla de Nogales
Alcubilla de Nogales es el reflejo de la vida en la vega del río Eria. Sus huertas fértiles y el carácter hospitalario de sus vecinos hacen que te sientas como en casa desde el primer minuto. Es un rincón donde la gastronomía local, basada en productos de la tierra, se convierte en la protagonista indiscutible de cualquier sobremesa.
Villanueva de Azoague
Muy cerca de Benavente, Villanueva de Azoague es una parada breve pero muy satisfactoria. Su historia ligada a los caminos reales y su cercanía con la capital comarcal lo convierten en un ejemplo del paso del tiempo en la provincia zamorana. Perfecto para una tarde tranquila entre campos y senderos rurales.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
¿Cómo organizar tu ruta por Zamora?
Para conocer estos pueblos bonitos cerca de Benavente, lo ideal es contar con al menos dos o tres días. Puedes establecer tu base en la propia Benavente y organizar excursiones diarias por las comarcas de Los Valles y Tierra de Campos. Si vienes desde Madrid o León, la A-6 y la A-66 hacen que el acceso sea muy cómodo. Recuerda que, en esta zona, el coche es imprescindible para llegar a los rincones más auténticos.
¿Has visitado ya alguno de estos rincones o tienes algún favorito que crees que debería incluir en esta lista?








