Si estás planeando una escapada por el norte y buscas los pueblos bonitos cerca de Vitoria, estás a punto de descubrir un territorio que combina historia medieval, paisajes de viñedos y naturaleza en estado puro.
Ver índice de contenidos
- 1. Laguardia: el icono medieval
- 2. Salvatierra (Agurain): esencia histórica
- 3. Labastida: entre viñas y tradición
- 4. Antoñana: villa amurallada en la montaña
- 5. Elciego: arte y enoturismo
- 6. Legutio: calma junto al agua
- El destino en TikTok
- 7. Aramaio: la pequeña Suiza vasca
- 8. Campezo (Kanpezu): aventura y patrimonio
Álava es, posiblemente, el secreto mejor guardado de Euskadi, un lugar donde el tiempo parece detenerse entre murallas y valles verdes.
Desde el carácter vinícola del sur hasta la arquitectura señorial de la Montaña Alavesa, esta lista te servirá para organizar tu próxima aventura. Olvida las prisas y prepárate para recorrer rincones donde el aroma a piedra antigua y campo se mezcla con la mejor gastronomía.
1. Laguardia: el icono medieval
Es imposible hablar de Álava sin mencionar Laguardia. Situado sobre una colina en plena Rioja Alavesa, este pueblo parece sacado de un cuento. Sus calles empedradas esconden una red de túneles y bodegas subterráneas que le otorgan una atmósfera mágica.
No puedes irte sin pasear por su muralla y admirar las vistas desde el paseo del Collado.
2. Salvatierra (Agurain): esencia histórica
Ubicada entre las sierras de Entzia e Iturrieta, Salvatierra es una joya amurallada que respira historia en cada fachada. Sus tres calles principales —Mayor, Carnicería y Zapatari— trazan un plano medieval perfectamente conservado. Es el punto de partida ideal para explorar monumentos megalíticos cercanos, como el dolmen de Sorginetxe, una parada obligatoria para los amantes del misterio y la arqueología.
3. Labastida: entre viñas y tradición
A pocos kilómetros de la frontera con La Rioja, Labastida cautiva por su arquitectura señorial y su fuerte vinculación con el vino. Sus arcos medievales, como el de Toloño, dan paso a una estructura urbana repleta de casas palaciegas. Es un destino donde la cata de vino local se convierte en el plan principal después de una mañana recorriendo sus bodegas históricas.
4. Antoñana: villa amurallada en la montaña
Antoñana es, probablemente, uno de los secretos mejor guardados de la Montaña Alavesa. Esta pequeña villa medieval mantiene parte de su antigua muralla integrada en las propias viviendas. Caminar por su calle principal es un ejercicio de introspección histórica. Además, es la puerta de entrada perfecta para quienes buscan rutas de senderismo en el Parque Natural de Izki.
5. Elciego: arte y enoturismo
Si buscas un contraste visual sorprendente, Elciego es tu sitio. Además de su trazado tradicional y su imponente iglesia de San Andrés, el municipio alberga iconos arquitectónicos contemporáneos que han situado a la localidad en el mapa mundial del enoturismo. Un paseo por sus calles mezcla la piedra antigua con la innovación más vanguardista.
6. Legutio: calma junto al agua
La naturaleza toma el protagonismo en Legutio. Este enclave, situado junto a los embalses de Urrúnaga y Albina, ofrece una estampa tranquila donde el agua y el monte se dan la mano. Es un lugar perfecto para desconectar, practicar deportes acuáticos o simplemente disfrutar de una jornada de paz en los miradores naturales que rodean el monte Albertia.
Consejo de experta: Si visitas estos pueblos en fin de semana, reserva tus experiencias de cata o visitas a bodegas con antelación, especialmente en la zona de la Rioja Alavesa. Los grupos se llenan rápido y la experiencia mejora mucho con una reserva cerrada.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
7. Aramaio: la pequeña Suiza vasca
Conocido popularmente como la «Suiza vasca», Aramaio destaca por sus verdes valles y sus caseríos dispersos entre picos. Es un entorno rural auténtico, ideal si tu intención es alejarte del turismo de masas y encontrar rutas de senderismo que atraviesan bosques densos y prados infinitos. La paz aquí no es una opción, es el estado natural.
8. Campezo (Kanpezu): aventura y patrimonio
Campezo es el destino final para quienes combinan cultura y deporte. Formado por varias localidades con encanto, destaca por su cercanía al Parque Natural de Izki. Su iglesia gótica y el entorno del río Ega invitan a detenerse. Si visitas la zona en septiembre, intenta coincidir con la romería a la ermita de Ibernalo, una tradición que mantiene viva la esencia de los pueblos de Álava.
¿Cuál de estos destinos vas a incluir primero en tu itinerario? Cada uno de ellos ofrece una cara distinta de una provincia que siempre tiene algo nuevo que enseñarte.








