Si estás organizando unos días en la costa oriental asturiana tras recorrer los cubos de la memoria de Agustín Ibarrola y pasear por la playa de Toró, explorar los pueblos bonitos cerca de llanes es la mejor forma de redondear tu viaje por la Comarca del Oriente.
Más allá del ambiente marinero de la villa llanisca, el territorio circundante despliega puertos pesqueros con solera, cascos históricos medievales y aldeas de alta montaña cobijadas bajo la mole caliza de los Picos de Europa.
Dejar la arena de las calas cantábricas durante unas horas para adentrarse en valles donde huele a humedad de bosque, sidra escanciada y queso de cabra artesano transforma por completo la experiencia.
Cada trayecto por carreteras secundarias perfectamente asfaltadas o la sinuosa carretera del Cares regala postales donde el verde intenso de los prados choca con la bravura del mar.
Organizar excursiones de un día resulta sumamente sencillo cuando se conocen las distancias exactas y los accesos adecuados.
Si quieres saber qué ver cerca de Llanes sin perder tiempo en trayectos complejos, toma nota de esta selección calibrada con rigor sobre el terreno. Aquí tienes los destinos imprescindibles para enamorarte de Asturias.
1. Ribadesella: casonas indianas y arte rupestre a orillas del Sella
A apenas 30 kilómetros al oeste de Llanes por la carretera N-634 o la autovía A-8 se alza Ribadesella, una villa marinera de indudable elegancia. Su casco histórico medieval contrasta con el barrio de Guía y las señoriales casas indianas levantadas a pie de la playa de Santa Marina. (Procura visitar la Cueva de Ribadesella, conocida como Tito Bustillo, para admirar sus impresionantes pinturas rupestres paleolíticas con reserva previa).
Consejo de experta: Si visitas Ribadesella al mediodía, pide una ración de pixín a la sidra o unas rabas crujientes en cualquiera de los mesones tradicionales del puerto viejo.
2. San Vicente de la Barquera: fortalezas marineras y sabor cántabro
Cruzando la linde hacia Cantabria por la autovía durante 25 kilómetros hacia el este llegamos a San Vicente de la Barquera, un enclave marinero de estampa inolvidable. La villa está dominada por el imponente Castillo del Rey y la iglesia de Santa María de los Ángeles, situados en lo alto de un promontorio que vigila sus marismas y el bullicio de sus barcos de bajura.
3. Barro: el remanso verde y marinero de la costa llanisca
Situado a tan solo 7 kilómetros de Llanes por la carretera costera, Barro ofrece un refugio de paz absoluto junto a una de las playas más fotografiadas de la región, la playa de Torimbia y la recogida playa de Barro. Su caserío tradicional se funde con prados verdes que mueren directamente en acantilados esculpidos por el oleaje cantábrico.
4. Comillas: la huella modernista y los palacios del norte
Ubicada a unos 40 kilómetros al este de Llanes, Comillas rompe con la estética puramente marinera para sorprender con un patrimonio arquitectónico modernista excepcional. La villa atesora obras maestras como el Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano y la monumental Universidad Pontificia, que corona el paisaje con sus torres neogóticas.
5. Potes: el corazón medieval de Liébana bajo los Picos de Europa
Conduciendo unos 50 kilómetros hacia el interior sur por el impresionante desfiladero de la Hermida alcanzamos Potes, capital de la comarca lebaniega. Abrazada por ríos y puentes medievales de piedra, la localidad destaca por su Torre del Infantado y por ser el punto de partida perfecto para degustar un auténtico cocido lebaniego bien caliente en los meses frescos de montaña.
6. Bulnes: el aislamiento vertical en las entrañas de los Picos de Europa
Situado a unos 45 kilómetros de Llanes hasta llegar a Poncebos, Bulnes representa uno de los pueblos más singulares de toda la cordillera Cantábrica. Tradicionalmente incomunicado por carretera, hoy en día se accede a él a pie por una ruta histórica o mediante un funicular excavado en la roca. Sus casas de piedra gris rodeadas de cumbres verticales ofrecen una experiencia alpina única.
Dato práctico de transporte: Para recorrer la cornisa cantábrica y conectar los diferentes pueblos marineros o de montaña con total libertad de horarios, el uso de vehículo propio o de alquiler resulta la opción más cómoda.
7. Lastres: calles empinadas y sabor a mar en la pendiente
Ubicado a unos 50 kilómetros hacia el oeste de Llanes, Lastres cuelga literalmente de un acantilado sobre el mar Cantábrico. Este histórico puerto ballenero, famoso por sus callejuelas empedradas y escalonadas, regala desde el mirador de San Roque una panorámica imponente de los tejados rojos recortados frente a la inmensidad del océano.
8. Colombres y el legado de los indianos
Situado a unos 25 kilómetros al este de Llanes por la costa, Colombres destaca por concentrar una de las mejores muestras de arquitectura indiana de Asturias, reflejada en palacetes rodeados de palmeras y jardines señoriales como la imponente Quinta de Guadalupe.
¿Cómo organizar tu ruta por los pueblos bonitos cerca de Llanes?
Planificar los desplazamientos resulta muy sencillo gracias a la rápida comunicación de la autovía del Cantábrico y las carreteras fluviales hacia el interior.
Una combinación perfecta para un fin de semana consiste en dedicar la primera jornada al eje occidental de pescadores uniendo Ribadesella y Lastres, reservando el segundo día para adentrarse en la alta montaña de Potes o cruzar hacia el patrimonio indiano de Comillas.
El oriente asturiano se saborea despacio, entre culines de sidra bien tirada, conversaciones con los gancheros y paisajes donde el verde de los pastos se funde con la sal del mar.
¿Cuál de estos rincones con encanto vas a marcar primero en tu mapa de viaje?






