Si estás organizando una escapada a las Islas Afortunadas y buscas los arenales más espectaculares del archipiélago, te alegrará saber que las mejores playas de Tenerife compiten sin complejos con cualquier paraíso tropical del planeta.
En esta guía, te propongo una ruta de norte a sur para desconectar entre aguas turquesas, piscinas de lava y kilómetros de arena dorada o volcánica.
Desde calas salvajes protegidas por acantilados gigantescos hasta arenales de aguas mansas donde el sol brilla casi todo el año, la costa tinerfeña ofrece una variedad paisajística asombrosa.
Prepárate para descubrir rincones donde el olor a salitre, la brisa atlántica y el rumor de las olas marcan el compás de cada jornada estival.
Playa de Las Teresitas: El oasis dorado de Santa Cruz
Ubicada junto al pueblo pesquero de San Andrés, a solo 7 kilómetros de la capital, la playa de Las Teresitas destaca por su kilómetro y medio de arena dorada (importada originalmente del desierto del Sáhara).
Protegida por un espigón que frena el oleaje abierto, sus aguas mansas y sus hileras de palmeras la convierten en una opción fantástica para disfrutar del Atlántico en familia.
Playa de El Médano: El paraíso del viento y el deporte
En el municipio de Granadilla de Abona, la playa de El Médano es el epicentro mundial del windsurf y el kitesurf en la isla.
Con sus tres kilómetros de arena fina y rubia, este arenal abierto y dinámico está presidido por la imponente silueta de la Montaña Roja, un cono volcánico rojo que forma una reserva natural protegida de gran valor ecológico.
Playa de Las Vistas: Calma y aguas cristalinas en el sur
Situada entre Los Cristianos y Las Américas, la playa de Las Vistas es uno de los arenales más cómodos y concurridos del sur de Tenerife.
Con más de 800 metros de arena blanca y fina, sus espigones garantizan un baño totalmente seguro y sin corrientes, ideal para relajarse bajo el sol o pasear por su animado paseo marítimo al atardecer.
Playa de Benijo: Salvaje esencia volcánica en Anaga
Enclavada en el extremo norte, dentro del Parque Rural de Anaga, la playa de Benijo es una joya salvaje de arena negra volcánica. Rodeada por los vertiginosos acantilados del macizo y vigilada por los emblemáticos Roques de Anaga en el mar, ofrece un paisaje sobrecogedor donde el Atlántico muestra su cara más pura y fotogénica.
Playa de Los Guirres: Sol y tranquilidad en La Palma… perdón, en Tazacorte… (en Adeje/Guía de Isora)
En la costa oeste, la playa de La Tejita —situada junto a la mencionada Montaña Roja— ofrece un contraste natural inigualable. Con cerca de un kilómetro de longitud, es una de las playas virgenes más extensas de la isla, muy apreciada por quienes buscan escapar de los núcleos turísticos masificados y disfrutar de un entorno prácticamente intacto.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Playa Jardín: Arte y naturaleza en Puerto de la Cruz
Diseñada por el prestigioso artista lanzaroteño César Manrique, Playa Jardín combina arena negra volcánica con frondosos jardines botánicos, cascadas de agua y pasarelas de piedra. Situada en el norte, en el municipio de Puerto de la Cruz, es un ejemplo magistral de integración entre intervención humana y paisaje costero.
Piscinas Naturales de Bajamar: El baño atlántico protegido
Aunque técnicamente no es una playa de arena al uso, las piscinas naturales de Bajamar, en la costa de San Cristóbal de La Laguna, son imprescindibles. Este complejo de piscinas de agua salada, rellenadas de forma natural por el oleaje del norte, permite disfrutar de un baño oceánico seguro mientras las olas rompen con fuerza contra los diques protectores.
Playa de Bollullo: Un rincón escondido entre plataneras
Escondida al final de un sendero que serpentea entre frondosas plantaciones de plátanos en el municipio de El Sauzal, la playa de Bollullo es una maravillosa cala de arena oscura. Sus corrientes intensas atraen a surfistas locales, mientras que su entorno agreste y su pintoresco chiringuito la convierten en un refugio perfecto para desconectar.
Consejos para tu ruta por la costa tinerfeña
El clima en Tenerife cambia de forma drástica entre el norte y el sur. Si amanece nublado en la vertiente norteña, cruza hacia las playas del sur para asegurarte una jornada de sol radiante.
Cada una de estos arenales y enclaves costeros guarda una personalidad única moldeada por la lava, el viento y el océano.
¿Por cuál de estas maravillas vas a empezar a extender tu toalla en tu próximo viaje?






